martes, 30 de septiembre de 2014

Quién soy cuando invocás tus espectros a través de mi.


Por qué insistes en tallar mi alma ¿Acaso no sabes del cristal?
Un ser que se sabe incompleto sólo sabrá de carencias y nostalgia
pero nadie nace incompleto

ni siquiera existe lo incompleto.
 Las noches de verano de mi infancia son lo que más extraño. 
Sentía que la naturaleza me pertenecía pero, en realidad, mucho más me hipnotizaba.
Cruzando montes tupidos, silenciosos de humanos, tan poblados de vida.
El amor sólo podía ser una palabra de cuentos o un juego de madres
pero la ignorancia parecía de alguna forma hacernos más felices, siempre supimos sentir.
Corríamos entre los sembrados con la adrenalina de cruzarnos una alimaña, un regalo sorprendente era lo que en realidad esperábamos con miedo y ansias, y entonces aparecía un murciélago zurcando con un sonido silencioso pero grave vibrando en sus alas.
Lo verdadero es temerle a la naturaleza cómo pude olvidarlo (todavía no lo recuerdo), 
y sin embargo en nada se parece a no dormir. 
Hacía fuerza mano a mano contra mi sueño por mantenerme despierta. Sólo en esos momentos de soledad me permitía sumergirme hasta lo más profundo de mi imaginación, y lo esperaba cada día. Nunca perdía, estoy segura. Si me dormía lo soñaba y sino imaginaba al otro día que lo había soñado, ya con las estrellas que el sueño anterior me había regalado.
 Las últimas luciérnagas fueron testigos de mi más pura inocencia.  
Al siguiente verano me sorprendió un miedo nuevo. A mi, a mis pasos y las palabras que parecían atraer. Y como si ellas lo hubieran sentido también, dejaron de visitar el campo. 

martes, 29 de octubre de 2013

http://www.youtube.com/watch?v=IPMCOgQ90Oo&list=PL16C8981958E70AB8

Pinta caritas en sus dioses inventados.
Les habla, les ata el pelo.
Los domingos no come.

Carcome.

Tiembla con la mañana
pero cae la noche rendida
como ayer

y como ayer

y como ayer
Y si todos somos lo mismo
por qué mi tristeza me lleva tan lejos.

El sol no calienta en ningún polo,el polo no arremede ningún sol
y cuál es el punto entonces.

Lloren, cristianos, a sus demonios nocturnos.
Calmen la sed del hambriento 

como si pudieran ver sus lágrimas empedernidas
intentando salir a gritos.

Todos los caminos conducen a Roma,
todos los caminos conducen a Roma.

Las gargantas se secan al sol.
Las lunas se secan a las gargantas,
succionadas como por alimañas

que le arrancan los pelos
llorando, moqueando.

Pero basta.

En un sueño bien dormido 

me contaste el secreto
sin haber entregado tu alma.



Y es que en la dedicación está la paz.

viernes, 24 de mayo de 2013

Tiemblo.
Y ya no sueño,
lo sé porque mis manos sudan frío.
Cuántas veces me hablaste desde tu silencio
y yo miré hacia otro lado, para no verlo.
Y vos miraste hacia otro lado, para no hablar.
Quiero arrancar mi piel, tragarla
sin siquiera saborearla, como carne de mierda,
como caldo de ayer, y vomitarla en tu cara.
Y ya no estoy soñando.
Lo sé porque mis uñas lastiman.

lunes, 13 de mayo de 2013

Verdadens
Los árboles son asimétricos.
Las palabras deberían de ser 

consideradas como finitas,
SIEMPRE.
Ya no puedo mirar edificios 

hacia arriba y pensar que están
hacia abajo.
No me gusta

mi mano, ni la tuya, 
ni la de ella, ni la de ella.
Las manzanas verdes no son 

tan felices, 
ni los poderes
ni mis poderes.
No creo en tu magia.


Inerte.
El que se mueva
por inercia
seguirá inerte.
Abrir paraguas
te protege de la lluvia,
no tus ojos,
no sus ojos.
Cuando abrir el paraguas
se convierta en inercia
seguirás inerte, y
la culpa será
solamente
tuya
solamente.
Sirenas, es todo acerca de sirenas.
En la polisemia del lenguaje
se esconde el secreto
de que las sirenas suenan
cuando alguien se muere.
Así como escucho gritar sirenas
fuera de mi casa
con gente enferma,
con gente muerta,
con gente con miedo.
Puedo escuchar gritar a las sirenas
que me llaman a su agua turbia,
fuera de mi,
me enredan,
me enferman,
me mueren,
me miedo,
me avisan
que alguien se murió
fuera de mi.