viernes, 9 de noviembre de 2012

Voy a sacrificar animales invocando tu nombre,
voy a salir a quemar rostros 

más lindos que los míos
pero quemar el mío también.
Identidad es lo que falta.
Identidad es lo que te llevaste.
A quién le escribo cuando 

escribo esto. Sí.
Quiero confesar que aún recuerdo tu cara,

tu olor.
Quiero refregar mi clavícula contra la pared

hasta que pierda la forma de la que hablabas,
atacar mi pelo, 
atacar mis uñas.
Tomaré mi cabeza con ambas manos

hasta ahogarla en ácido
y, quizás, 
sólo quizás
pueda decir que esta no soy yo.

Cómo fue que con su fantasía 
se intoxicó mi mundo
espacio infinito, 
como lo es el espacio,
negrísimo, 
lleno de fuego que no se ve
pero se siente
y quema la piel.
Cómo es que con su fantasía
se intoxica mi mundo.
Fantasía es mentira.
Fantasía no existe
si el fuego aunque no se ve
se siente
y me quema la piel.
Negligencia.
Nadie es yo.
Ni yo misma lo soy.