Silencio.
Humedad pestilente cubre la ciudad.
Quisiera mostrarte la luna
que solía ver tumbada en el pasto,
pero el humo de mi cigarrillo
la suicida entre sus costillas.
Silencio.
Las manijas de tus autos,
mis razones
y tu cara de perdida.
En dónde quedaron las primaveras
y los veranos
y los otoños
y los inviernos.
Un perro pasa y hace pis.
Si hasta parece que
se ríe de nosotras.