domingo, 17 de junio de 2012

 -Seguridad-
Superstición.
Le quiero decir que es lo mejor
y que me gustan sus capuccinos
y que coma alfajores Jorgito, si 
la convenzo de que son suyos.
Y que deje sus galletitas aburridas
y charlemos en la siesta, que 
siempre es más corta,
y que peine sus párpados
tan lacios, cuando me enseña
lo que piensa de la vida.
Y que sea una compañera

implícita y destinada
de vida.
Y que crea en las energías,

así se da  cuenta de que las tiene
y en vez de estudiar
salimos a aprender.
Sacame el cerebro 
y escurrilo en una taza de té,
no obtendrás más que 
palabras
de mi.
Ni de vos.
Amo ese momento
de bostezo de pétalos
y ver tu cara tan rosa
extasiada en la matriz
de esa frutilla
carnívora, 
atacando cardúmenes
de abejas 
fecundadoras
de flores
atrayentes
de tu
luz.
Como si fuera la paz.
No sabés reconocerme
en el silencio.
Nadie tiene por quién
quedarse
en el silencio.