El miedo te mantiene despierto
y el que tiene más hambre es el que gana.
martes, 18 de diciembre de 2012
A veces me miro la cabeza en el espejo
e intento que se convierta en un papel
en un cigarrillo, que se queme con ácido,
la prendo fuego, la pinto de colores.
pero es como si la mente fuera eterna,
estúpida fuente inagotable de estupidez,
estupidez tan humana como la tuya.
Ya no creo en el fin,
sólo queda la transformación.
e intento que se convierta en un papel
en un cigarrillo, que se queme con ácido,
la prendo fuego, la pinto de colores.
pero es como si la mente fuera eterna,
estúpida fuente inagotable de estupidez,
estupidez tan humana como la tuya.
Ya no creo en el fin,
sólo queda la transformación.
Escucho a la gente,
leo. Se habla de una marca
de nacimiento, injerta en
el ombligo, atada a la médula.
Es difícil reconocerla
porque la camuflamos con piel
y le atamos el pelo con moños.
Una vez escuché a una hija
hablar de culpas y de fuego.
¿Si la nuestra fue de abandono
a quién hemos de culpar?
A veces siento que quiero ser
vital para vos, y que así me puedas
convencer de que soy vida para mi.
leo. Se habla de una marca
de nacimiento, injerta en
el ombligo, atada a la médula.
Es difícil reconocerla
porque la camuflamos con piel
y le atamos el pelo con moños.
Una vez escuché a una hija
hablar de culpas y de fuego.
¿Si la nuestra fue de abandono
a quién hemos de culpar?
A veces siento que quiero ser
vital para vos, y que así me puedas
convencer de que soy vida para mi.
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