miércoles, 14 de septiembre de 2011
Hablemos de obviobvio
Di vuelta al planeta
para que entendiera cómo pensabas.
Sabiéndome dueña de la razón
de comprender cada uno de tus actos,
los justifiqué ante vos misma,
e intenté protegerte de tu persona.
Pero no.
No fue tu pedantería la que me corrompió,
fui yo, intentando apalear a la verdad.
para que entendiera cómo pensabas.
Sabiéndome dueña de la razón
de comprender cada uno de tus actos,
los justifiqué ante vos misma,
e intenté protegerte de tu persona.
Pero no.
No fue tu pedantería la que me corrompió,
fui yo, intentando apalear a la verdad.
Hablemos de lo obvio
Cada vez que algo me tira un poco más abajo
y lo miro, y puedo mantenerme en mi lugar,
aunque me quede ahí, y sienta la aborrecible,
estúpida, estúpida sensación de sí, pero no,
y lo miro, y puedo mantenerme en mi lugar,
aunque me quede ahí, y sienta la aborrecible,
estúpida, estúpida sensación de sí, pero no,
sí.
Soy
un poco,
un poquititito,
más fuerte que ayer.
Hoy sólo para mi, para mi sola.
un poco,
un poquititito,
más fuerte que ayer.
Hoy sólo para mi, para mi sola.
martes, 13 de septiembre de 2011
lunes, 12 de septiembre de 2011
A veces escapo de mí
y me cuesta reconocerme.
A veces me pierdo, sí,
para encontrarme de a pedazos
en otras personas.
No son más que trozos
enojados de abandono propio,
enojados de frustraciones,
enojados de no saber,
enojados de saber y no querer,
con sed de sangre propia
para, quizás así, conocer mi sabor.
Te combato, te padezco, te digo.
Pero no, no es contra vos,
esa lucha soy yo.
y me cuesta reconocerme.
A veces me pierdo, sí,
para encontrarme de a pedazos
en otras personas.
No son más que trozos
enojados de abandono propio,
enojados de frustraciones,
enojados de no saber,
enojados de saber y no querer,
con sed de sangre propia
para, quizás así, conocer mi sabor.
Te combato, te padezco, te digo.
Pero no, no es contra vos,
esa lucha soy yo.
jueves, 1 de septiembre de 2011
No quiero reconocerme a mi misma como la imagen que refleja ese espejo
Escondo chocolates en las habitaciones para sorprenderme en las mañanas.
Camino por los pasillos, sola, asustandome con el eco de cada paso.
Afuera las calles viven,
adentro mis muebles mueren, hartos de polvillo y silencio.
Mi cuerpo sigue uniforme, pero algo en la fuerza de gravedad lo empuja cada vez más abajo. Veo pelos en el piso, todos blancos siguiéndome como rastro de unicornios,
de tiempo cansado.
Veo colores en la casa, sólo grises de voces en off.
lunes, 29 de agosto de 2011
Destierros
Del pecho se arranca el corazón.
Como si fuera una cebolla
le sacó el último brote de esperanza que tenía,
antes de morder su cáscara ácida.
Como si fuera una cebolla
le sacó el último brote de esperanza que tenía,
antes de morder su cáscara ácida.
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