Puedo ver tus palabras espiralándose
como un caracol,
cubriendo por completo mi córnea,
mi mente cubriéndolas a ellas.
Si mi tinta pudiera recrear tu torso,
y así convertir a esas palabras, ahora exhaladas por vos,
en sonido inhalado de mi propio aire,
entonces el caracol sería tan grande
como la luna.
Y vos.
domingo, 29 de enero de 2012
Solamente la luz puede hacer que baile la sombra
y ,a veces, hay que morir un poco para saber que se está vivo.
lunes, 23 de enero de 2012
Cuánto de lo que fuimos por separado somos ahora, que estamos juntas, estando solas.
Somos las mismas, somos otras.
lunes, 5 de diciembre de 2011
Quiero dibujar tu cuerpo con palabras. Quisiera poder hablar horas, como las horas que hablo sola o acompañada e invocar al espectro de perfume que me persigue desde lo muy profundo, desde un sótano mohoso que no me atrevo a descubrir. Quizá abrir la puerta, impulsada por ese aroma que se llamará autoliberación, o simplemente impulso, y enfrentar el producto de mi propia sangre latiendo, luchando contra las alimañas que encierro para no ver.
Vencer. Glorias. Arlequines disfrazados de mi.
Nadie le cantó al sobreviviente bajo los escombros. Trovadores festejando la caída del tirano, trovadores que le cantan a su héroe. Y yo, victoriosa como figura de antaño, saliendo de entre la multitud para disfrutar del bullicio. ¿Pero por qué solo veo heridas viejas sangrantes?
Recuerdos de un autoflagelo calculado. Que corten la cabeza de quien festeje.
Que maten al traidor y me traigan su oreja. Yo no quiero sótanos ni heroísmo. Yo solamente quiero que nos devuelvan.
Podría ocultarme bajo el manto de suplicio,
arrastrarme.
Arañar mi piel hasta que sangre
y desgarrar mi garganta en
un grito que.. que.. que.. Y abrir mis entrañas,
y exponerlas ante vos
entre mis dedos.. Y...
Sí, el sentimiento
podrido,
sí...