lunes, 9 de abril de 2012

Los dioses mortales caminan orgullosos.
Se bañan en sus infamias,
se revuelcan como cerdos en el lodo
mientras tiran paja a los ojos ajenos.
Te vi brillar la peor frecuencia sonora
mientras te acomodabas el pelo atrás de la oreja,
esperando a que gatillara con mi cámara.
Te vi chillar de poder cuando fui apedreada,
y cantar en el monte del calvario
mientras recibía los azotes de tus injurias.
Ultrajada, pero siempre orgullosa,
junté mi sangre del suelo;
gota por gota rearmé mi alma 
para poder recordar el placer
de dormir conmigo.

sábado, 25 de febrero de 2012

Oscura
viscosa
pestilente.
Sos mil sanguijuelas
prendadas de mi cuerpo,
absorviendo.
Tengo clavados millones de dientes,
en cada una de mis cavidades.
Quiero gritar, pero
hasta mis encías
lloran dolor de aguja.
Quiero moverme,
pero se siente muy tarde.

domingo, 19 de febrero de 2012

Ritual I

Efluvio de afectos,
que yacen en la parte insondable
de la existencia propia.
Debería de ser tan sencillo
como el ritual
de sentarse en un inodoro.
Nadie logra enseñarlo.
Las madres nunca
conquistaron el olvido.

cursi cursi

Puedo ver tus palabras espiralándose
como un caracol,
cubriendo por completo mi córnea,
mi mente cubriéndolas a ellas.
Si mi tinta pudiera recrear tu torso,
y así convertir a esas palabras, ahora exhaladas por vos,
en sonido inhalado de mi propio aire,
entonces el caracol sería tan grande
como la luna.
Y vos.

domingo, 29 de enero de 2012

Solamente la luz puede hacer que baile la sombra
y ,a veces, hay que morir un poco para saber que se está vivo.

lunes, 23 de enero de 2012

Cuánto de lo que fuimos por separado somos ahora, que estamos juntas, estando solas.
Somos las mismas, somos otras.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Quiero dibujar tu cuerpo con palabras.
Quisiera poder hablar horas, como las horas que hablo sola o acompañada e invocar al espectro de perfume que me persigue desde lo muy profundo, desde un sótano mohoso que no me atrevo a descubrir. Quizá abrir la puerta, impulsada por ese aroma que se llamará autoliberación, o simplemente impulso, y enfrentar el producto de mi propia sangre latiendo, luchando contra las alimañas que encierro para no ver.
Vencer. 

Glorias.
Arlequines disfrazados de mi.
Nadie le cantó al sobreviviente bajo los escombros. Trovadores festejando la caída del tirano, trovadores que le cantan a su héroe. Y yo, victoriosa como figura de antaño, saliendo de entre la multitud para disfrutar del bullicio.

¿Pero por qué solo veo heridas viejas sangrantes?
Recuerdos de un autoflagelo calculado.

Que corten la cabeza de quien festeje.
Que maten al traidor  y me traigan su oreja.

Yo no quiero sótanos ni heroísmo.
Yo solamente quiero que nos devuelvan.