jueves, 25 de octubre de 2012

Obstrucción de tráquea

¡Exijo una explicación!
Una moneda, 

un amor o un cáncer,
ya no busco la verdad en mi.
Voy a llenar el silencio
con algodón
y masticarlo
como si estuviera hecho
de azúcar
rosa
muy rosa
como el sabor
del azúcar
y escucharme masticar

que de eso se trató 
siempre el comer
y crecer.

sábado, 20 de octubre de 2012

Cuando te veo en esa posición
mirando todo aquello que no
te animás a tomar con tus manos,
sentados en un ritual
las palabras ceremoniales.
Sé que no sé quién sos,
 y quién sos cuando
no sabés quién ser.
Quiero convertirme en algo gigante
y suave como una manta
para cuidarte
y abrazarte
y cubrirte
y; lentamente,
asfixiarme.



jueves, 18 de octubre de 2012

Sinestesia


Anoche te soñé.
Eras un pájaro, tan verde
como mis uñas.
Tenías una llama color
amarilla, intensa, que 
nacía desde el centro de tu 
pecho y se convertía en rojo
brotando de tus ojos de animal.
Eras un pájaro hermoso.
-Sos un pájaro hermoso.
Te repetí durante dos mañanas, 
pertenecientes a cuatro noches.
Esa tarde desperté confundida, 
lejos de casa. Intenté tomar un 
tren desconocido, me desesperé
pensando en comida y agua, y en 
cuántos días estuve dormido, 
sin soñar con vos, ni conmigo.
Eras mi pájaro, un pájaro 
hermoso. 
Una jaula vacía será 
más que pequeña.
No hace falta un cadáver para
llorar tu ausencia.
Ya no hay fuego, ni verde.
Si lo hay, yo no sé dónde.
Ni mi madre, ni la gente que 
dice compadecerse de la 
situación. 
Voy a chuparme fuerte
desde el ombligo
hasta hacerme un bollito
que quepa en la palma
de nuestras manos.

y meterme en tu jaula
a esperar otra mañana 
y otra noche. 

Tantas veces tardé.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Histeria


Inmoviliza mis piernas, 
buscando mi energía, 
como patada a un vacío
tuyo
a donde me lanzo, 
hay un fondo completamente
negro.
Tuyo.

viernes, 13 de julio de 2012

Respiro menos, siento más.
Tu cama tomó mi forma,
pero es que no quiero derretirnos:
Sé que se acerca la navidad,
puntual como cada año, 
las luces de colores lo previenen.
O tal vez sólo sea la lluvia, 
y este charco de sangre 
iluminado por la calle.
Alimento a sus peces, 
aunque el cartel sobre el 
charco me diga que no.
Puedo sentir mi pelo, 
que se convierte en venas
cuando estoy en la ducha.
Quizás estoy en la ducha
y no pueda quitarme sola
el vestido gris.
Transparente de mi.
No más llamados para vos,
no más llamados, dijo.
Mi pelo se siente suave y 
enamorado de tu vida, 
pero más, mucho más de la mía.
Y mucho más corre la sangre 
cuando es de otro, y entonces
tal vez me deje tomar la forma 
de tu cama, respirando menos
hasta sentirlo todo en mi.
Me atrae tu feminismo
sosteniendo un elefante
en tus bracitos tan frágiles,
en completa armonía,
besando por los ojos
a quien quiera mirarlos,
evocando mis fantasmas
por si quiero recordarlos.