martes, 26 de junio de 2012

Accidentalísima. Accidentalisisísimamente un amarillo se coló en la habitación. Es una pena, señor, no tener la forma apropiada para disculparme, ni un remedio para el amarillo, que no sea su cara azulina de tanto comer carilinas. Sin ofender. Espero sepa disculpar también las migraciones de abejas, y los conejitos aserrines, que tanto aquejan a su jaqueca. Salud! Salud a su maravillosa hija. Quítese las gafas y bailemos hasta el mar rojo. Ahora naranja. Ahora es ya,
y será amarillo..

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