con su poder,
y tus dedos aún marcados
en mi sien.
Las marcas del piano
en tus alas.
Las sirenas que suenan.
Las sirenas que suenan.
Los baches del tiempo.
Pero tus ojos.
Pero tus ojos.
Tus ojos tienen telarañas,
y arañas.
Y yo.
Yo no puedo enseñarte.
Yo no puedo enseñarte.
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