jueves, 24 de mayo de 2012

Me gusta pensar en mil veces vos, 
corriendo atrás mío mientras me tiro a tu pileta
negra, con una bolsa de oro en cada mano, 
esquivando en la caída al cartel que dice
"NO ALIMENTE A LOS PECES".
Tirándome, con una sonrisa en cada oreja
que se va llenando de agua y mis pestañas
tan amontonadas por el cloro de lo negro
y los dedos arrugados de frío, porque cuando
pasa mucho tiempo se tiene frío y que para qué
abrir los ojos si tu agua es negra, y no voy a
poder ver nada, otra vez, y que dónde
estarán las otras novecientas noventa y nueve 
vos, mientras yo estoy alimentando a tus peces
con estos retacitos de vos, los alimento, 
y ellos me siguen en el agua, como siguen la 
luz, sin saber en dónde queda el túnel.
Y vos tampoco entendés nada.

lunes, 14 de mayo de 2012

Silencio.
Humedad pestilente cubre la ciudad.
Quisiera mostrarte la luna
que solía ver tumbada en el pasto,

pero el humo de mi cigarrillo
la suicida entre sus costillas.
Silencio.
Las manijas de tus autos,
mis razones

y tu cara de perdida.
En dónde quedaron las primaveras
y los veranos
y los otoños

y los inviernos.
Un perro pasa y hace pis.
Si hasta parece que
se ríe de nosotras.


miércoles, 11 de abril de 2012

Cómo se hace para hablar del
cuchillo que se tiene en la lengua
atravesando de letra a letra las palabras
que te prometiste, 
y también las que se dijeron.
las luces de las bicicletas, 
los autos paseando en el parque, 
las autopistas nocturnas.
Cuántas cosas extraño realmente.
Mi corazón no me deja dudar.
Por fin sé que es un error,
y entonces no me deja dudar.
Cuánto más profundo nadaré
en busca de las sirenas, 
para sentir que valió la pena 
morir en el fondo del mar,
respirando el mismo agua en 
el que hacía pis cuando era chica.
Quiero que te concentres en las rocas
y en los desiertos sombríos en los que paseo
tu imágen para mi mayor autocomplacencia.
Quiero que te detengas solamente en el lila
de esa margarita y sepas llorar su tristeza.
Y llores por mi, y todas las flores que dejaste
marchitar, y los girasoles que se pudren
mirando tu cara, esperando un poco de luz.
Quiero verte sucia de vivir, y limpia de culpa.
Quiero tocar tu pelo y sentir su movimiento.
Quiero que tu voz sea un coro a deieciseis mil voces
entonando esas notas que te lastimaban la piel, 
y que puedas meterte el dedo en la oreja
para despegar la grasa asquerosa que
dejaste crecer, aquél día que dejamos
de creer en escucharnos.

lunes, 9 de abril de 2012

Los dioses mortales caminan orgullosos.
Se bañan en sus infamias,
se revuelcan como cerdos en el lodo
mientras tiran paja a los ojos ajenos.
Te vi brillar la peor frecuencia sonora
mientras te acomodabas el pelo atrás de la oreja,
esperando a que gatillara con mi cámara.
Te vi chillar de poder cuando fui apedreada,
y cantar en el monte del calvario
mientras recibía los azotes de tus injurias.
Ultrajada, pero siempre orgullosa,
junté mi sangre del suelo;
gota por gota rearmé mi alma 
para poder recordar el placer
de dormir conmigo.

sábado, 25 de febrero de 2012

Oscura
viscosa
pestilente.
Sos mil sanguijuelas
prendadas de mi cuerpo,
absorviendo.
Tengo clavados millones de dientes,
en cada una de mis cavidades.
Quiero gritar, pero
hasta mis encías
lloran dolor de aguja.
Quiero moverme,
pero se siente muy tarde.

domingo, 19 de febrero de 2012

Ritual I

Efluvio de afectos,
que yacen en la parte insondable
de la existencia propia.
Debería de ser tan sencillo
como el ritual
de sentarse en un inodoro.
Nadie logra enseñarlo.
Las madres nunca
conquistaron el olvido.